Vecino y vecina son palabras de uso poco frecuente. Aun quedan algunos barrios y ciertas calles en donde esa denominación suena como negándose a ser expulsada del diccionario de la oralidad.

La palabra en cuestión remite al barrio, a un tipo de relaciones en la que predomina la cercanía, la confianza. Un palabra de uso generalizado que aludía al compartir un territorio en común. No era solo el que vivía al lado, sino que la ciudad entera era, como decían los franceses, una ville. Vecindad viene del latín y significa barrio. Los de acá siempre fuimos vecinos.

Iquique al perder su aire familiar extravió también el significado de esa palabra.  De niños pensábamos que era un nombre propio.  Se llamaba Eusebia, pero todos le decíamos la vecina Eusebia.

En esta ciudad hay un caso curioso que por suerte o carencia de ella, me toca vivir. En Obispo Labbé entre Bulnes y Orella, la calle separa dos formas de vivir la ciudad. La que mira al mar, una inmensa torre de departamentos, todos iguales y por cierto impersonalizados, la palabra vecino debe tener otro tipo de eco. Por al frente, con  excepción del gimnasio, aún existe el vecindario. Nos saludamos con un «qiubo vecino» (a) y nos lamentamos de la muerte de don Hugo Cortés. Se instaló en lo que fue su despacho, un nuevo negocio con dos jóvenes que saludan y nos tratan de vecinos. A eso de las 18.00 estamos expectante con la llegada del pan amasado. Esta calle que antes miraba al cerro, sigue reproduciendo algo de esa ciudad que pierde el uso afectivo y efectivo de las palabras.

El club deportivo, el baile religioso, entre otros, trabajan sobre el significado de esa palabra. No importa que ya no se vivía al lado. Un morrino de la Gómez Carreño sigue sintiéndose  vecino de Chicora que habita en playa Brava. Siguen siendo cercanos. Se definen como morrinos. Este fin de semana, que los del Colorado y de Cavancha celebran a su santo patrono, el barrio y los vecinos vuelven a estrecharse la manos. No hay barrios sin vecinos y viceversa.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 30 de junio de 2019, página 12

MENU