La infancia encontró en el deporte y en los bailes religiosos sus puntos de encuentros. El sonido de la pelota sobre el asfalto y el de los bombos y cajas, además de los pitos, le otorgaron a la plaza Arica un aire inconfudible. No olvidemos que esta plaza, solo poseía un par de bancos. Se llamó Gibraltar hasta los años 10 del siglo pasado. Lugar cercano al cementerio 1, barrio de gente humilde y de luchadores sociales, se encontraba un poco alejado de «la mano de Dios», pero no de la virgen. Gracias al aporte de sus habitantes se logra construir una iglesia, una capilla de madera, que sigue en la memoria gracias a un par de fotos que circulan por las redes sociales. Las familias históricas, la levantan y con ello edifican una nueva tradición: La Tirana chica.

El año 1934 las fiestas de La Tirana y de San Lorenzo se suspenden. El tifus exantemático y la viruela impidieron que los fieles se desplazaran a esos lugares. El baile Chuncho de Serapio Cartajena, es uno de los precursores de esta fiesta. Venían desde el Colorado hasta la plaza Arica a bailarle a la china. Se le suman Cuyacas, Chinos y Morenos. Aún no aparece el baile de Aniceto Plaza ni los gitanos. Pero ya bailaba Héctor Ródríguez y seguro que si, Arturo Barahona, Luis Gutiérrez,  todos niños. Rogelia Pérez, el año 34 tenía 23 años.

La  Tirana chica se desarrollaba en forma íntegra en la plaza Arica. De marzo esperábamos esa fiesta que continuaba a la grande del 16 de julio. La palabra octava no se conocía. Calatambo Albarracín en una de sus canciones relata una historia de amor con un estribillo muy contagioso: «La Tirana chica, en la plaza Arica/ La Tirana Grande en el Tamarugal». El grupo chileno Vejara la reversionó. Ayer sábado y hoy domingo, el barrio vuelve a convertirse en la capital de la religiosidad popular. Aunque a decir verdad, por la otras Tiranas Chicas en Iquique, la de la plaza Arica van pocos bailes. Calatambo Albarracín cantaría que vuelva la Tirana Chica a la plaza Arica.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 28 de julio de 2019, página 13

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