La cancha en la que estábamos mal viviendo no responde a las exigencias del Chile actual. Fue una cancha rayada en los años 80 por unos pocos. Y su rayado obedecía a la lógica de ganar siempre. Y en el caso de no suceder, se acudía al Var, en este caso al Tribunal Constitucional. Una especie de tribunal de la Inquisición.

Las naciones cada cierto tiempo deben hacer un alto en el camino y preguntarse si las reglas del juego cumplen su función: jugar en forma democrática. En otras palabras que la cancha esté parejita. La actual Constitución garantiza el derecho de pocos y a la mayoría los deja en estado de indefensión. Los que siempre han perdido, piden cambiar las reglas. Entienden y entendemos, que una sociedad democrática cabemos todos, pero no de un modo desigual. La nueva Constitución no va a solucionar todo los problemas. Quien crea que eso es así, se equivoca. Garantiza eso si, si su origen viene desde abajo y en forma participativa, que nos sintamos comprometidos.

Necesitamos un nuevo rayado de cancha para jugar entre todos.  Cuando jugamos en conjunto nos conocemos. Los cabildos han servido para eso, para vernos las caras y saber que tenemos problemas en común. El barrio es una especie de Chile a nivel micro. Pero necesitamos cholearnos, mezclarnos con los que tienen más y así de ese modo, hacerles entender que precisamos un nuevo pacto, un nuevo rayado que rija nuestra convivencia.

Hay que imaginar una nueva idea de Chile acorde con los tiempos en que vivimos. Y hay que hacerlo a través de las regiones. La centralización santiaguina no da para más.

Chile, cada cierto tiempo, ciclos históricos le llaman, necesita repensarse e imaginarse a si mismo, y de paso proyectarse a, por los menos 30 años más. La Constitución de  los años 80 ya no sirve, ya sea por su origen antidemocrático y porque el país no soporto más. Es un traje parchado que ya no es presentable. El pueblo necesita un nuevo traje, pero el diseño del mismo, debe ser obra colectiva y participativa.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 25 de noviembre de 2019, página 13

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