Perteneció a la generación dorada del baloncesto chileno  que duró veinte años. Los iquiqueños, obviamente, contribuyeron. Un conjunto de jugadores que tal vez nunca más veamos. Uno de ellos Juan Benito Ostoic Ostoijc, nacido en Huara el año 1931. En Iquique jugó fútbol por Maestranza, béisbol por Remache, atletismo por la Academia y waterpolo por Boca Juniors. Pero el básquetbol lo cautivó. Y como la cancha del Chung Hwa le quedaba a la vuelta de su casa, se hizo oriental. Aprendió del Pibe Cepeda y de don Alfredo Chung Carpio, los secretos de este deporte inventado por los gringos. Se tuvo que ir de Iquique. No había entonces universidad donde proseguir estudios. En la capital lo esperaba los basquetbolistas que sabían que era un diamante. Lo cuidaron y lo orientaron. Gallo, Cordero, Ledesma, Mitrovic, entre otros. Mal que mal fueron olímpicos en Londres. Tuvo varios sobrenombres. A los 18 años, se convierte en el jugador chileno más joven que asiste a un mundial. Chile sale tercero en Buenos Aires. Luego va a Helsinski (1952) y a Melbourne (1956). En Finlandia obtiene el quinto lugar. En Santiago  se convierte en profeta. Anuncia: “Nunca más vamos a ir a una olimpiada”. Hay un partido histórico para el básquetbol. Iquique con la selección chilena. Venían en gira y le ganaban a todos. Los nuestros jugaron con Montealegre, Ostoic. Se empató. Había que dirimir. Golpean el camarín y bajo las órdenes de Juan, no se presentan. Era un líder.

Su muerte me pilló desprevenido. En edición está mi libro Gigante de Tarapacá, que narra la vida de este largilucho hombre, dotado de buen humor y de una cantidad de anécdotas imposibles de contar. Hizo puzzles y en uno de los casilleros pone Indio Iquiqueño y deja siete espacios. Nadie lo pudo llenar, excepto nosotros, era Ledesma el olímpico y también mundialista, jugador de La Cruz. El año 2011, nos visita en nuestra sede y cultivan la nostalgia con Manuel Silva y Humberto Diomedi. En Iquique siempre jugó por el Chung Hwa, pero la extensa familia del baloncesto lo quiso como se lo merecía.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 28 de junio de 2020, página 11

MENU