Imposible no alegrarse por la inauguración de la Línea 3 del metro en Santiago.  Mas comodidad, más seguridad, menos tiempo para el desplazamiento entre una comuna a otra. Contentos.

Sin embargo, las regiones, sobre todo las del Norte Grande, las que llegaron tarde a constituir la idea de nación, vemos como estas mejoras en el transporte público para los santiaguinos, se constituye en una especie de bofetada. A la ya endémica desigualdad entre connacionales, se le suma la desigualdad territorial. Todo para Santiago, lo que sobra para las regiones.  Y este proceso tiene una larga data.

La elite radicada en la capital ha ido construyendo la nación, no desde las regiones, sino desde el centro. El Norte Grande en esta particular visión de las elites, sean del color político que sean, es visto como una colonia interna. Explotar rápidamente sus recursos naturales. Primero fue el salitre y ahora lo es el nuevo ciclo minero. Las ganancias a la capital.

Iquique es una ciudad-botín para las élites que nos explotan para asi financiar su calidad de vida.  Iquique, es una ciudad campamento que carece de una fuerte presencia del estado, de servicios médicos relativamente complejos, que no tiene buena educación. Y en el caso del transporte público mejor ni hablar. Se depende del genio del conductor, en este caso del colectivero.

Sabemos de las miserias que deben pasar quienes se desplazan hacia el sector sur, o bien a la población Jorge Inostrosa. No se debe leer esta columna como de alguien que se opone a la Línea 3. Al contrario, lo que hay reclamar, desde la inexistente sociedad civil local es un verdadero proceso de regionalización y desconcentración. No es posible que sigamos pensando que Santiago es Chile. No es tolerable que la elite piense que el país empieza y termina en el centro.

Vemos por la televisión santiaguina la calidad y belleza del metro. El contraste con nuestra realidad es para llorar. Es hora de que pensemos la ciudad entre todos, y que organizados como lo hizo la sociedad civil el año 1957, icemos nuestras banderas del agobio y de la protesta.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 27 de enero de 2019, página 13

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