¿Qué motivaciones tendrán aquellos que han decidido sacar  la enseñanza de la historia en los dos últimos años de la media? Se podría especular mucho sobre este barbarismo. Lo cierto es que constituye un anacronismo, por no decir censura u otra palabra más fuerte que suene a incorrección política. Hay una frase atribuida a un jerarca nazi que decía: cuando hablan de cultura saco la pistola.

Ya lo han dicho los máximos referentes de esta disciplina sobre este error histórico. Hay que agregar que la formación humanista en el amplio sentido de la palabra, vive momentos de zozobra. Los chilenos cada día leen menos. Para muchos la historia es algo aburrido. Los más ignorantes afirman   que no sirve para nada. La cartela del cine está llena de súper héroes, y tras ese discurso se esconde la idea de que la historia la hacen los grande hombres. Argumento que como bien se sabe es tan falso al estilo de que la tierra es plana. Y cuando se lee se acude a la auto-ayuda, en búsqueda de un catecismo que nos haga feliz en doce pasos. O menos.

Si ya teníamos vacíos en la historia regional con esta disposición quedamos en desventaja absoluta. Sabíamos más de la momias de Egipto que las de Chinchorro. Más de las  pirámides que de Machu Picchu. Más del Everest  que del Tata Sabaya. Más de la Cueva de Altamira que el arte del cerro  Pintados.

En el liceo republicano en el que nos formamos, los relatos de Godofredo Morales nos llevaban a las guerras napoleónicas, con tanto entusiasmo que parecía que todo el curso estaba en el campo de batalla.  Las clases de Domingo Sacco nos invitaban a la reflexión pausada sobre el pasado y como de este podíamos sacar enseñanza. Doña Yolanda Diomedi nos explicaba la llegada a la Luna y Juan Aguilera, el pintor, nos hablaba de los visigodos como quien hablaba de los matarifes. Humberto Lizardi, elegante él, nos enseñaba la dialéctica de Heráclito, Hegel y Marx. Como se afirma hoy, el mercado necesita gente con competencias. Sin humanismo no somos nada.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 2 de junio de 2019, página 13

 

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