Desfilar

No era el 20 de mayo un día cualquiera. La gente lo sabe desde que nace. ¿Quién no tiene una foto vestido de marinerito en esos años en que la infancia parece ser la sucursal del paraíso? Yo no.

Desde la escuela primaria, la Centenario, en mi caso, el desfile se empezaba a palpitar en el mes de abril. El mismísimo José Coloma Tiznado, dirigía los ensayos. San Martín hacia arriba, el cementerio 1 y de vuelta al aula. No se usaban uniformes y todos nos reconocíamos a la vez. Cuando observamos las fotografías que circulan en las redes sociales todas tienen un común denominador: la humildad. ¿Cuándo perdimos esa cualidad?

La noche del 19 olía a ropa planchada, a camisa y pañuelo blanco impecable, a corbatín con elástico que los graciosos, los mayores de otros cursos, la agarraban, la estiraban y la devolvían con fuerza. Al caer la noche el betún y sus aromas dominaban. Los zapatos relucían en su esplendoroso resplandor. La gomina, contaba las horas. El 20 por la mañana merecía un buen desayuno. Al fantasma de la fatiga se le vencía con una buena marraqueta. Algunos se repetían el desfile. Eran los que pertenecía a las brigadas premilitares.

La plaza 21 de mayo, las cinco esquinas, la escuela industrial, el camino, eran las referencias cartográficas. El desfile era inmenso para una ciudad que tenía 60 mil habitantes. El resto de Iquique estaba vacío. El dron de la memoria al sobrevolar por la ciudad, cuya mayor altura eran dos o tres edificios, hubiese tomado nota de que éramos una gran familia con todo lo que ello implica. Se desfilaba seriamente.

Se recorre Baquedano comentando lo bien que habíamos hecho. El año 72, el Liceo de Hombres rompiendo una tradición continúa el desfile. Se marcha a saludar a Carlos Condell, el héroe casi siempre olvidado. Nunca más se repitió ese ritual. Parece que nos gusta más la tragedia.

Este 21 de mayo del 2020 estuvo marcado por el silencio y por la ausencia de olores y colores festivos. Se suspendió el peregrinaje a la boya. Tampoco estuvo Manolito.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 24 de mayo de 2020, página 13.

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