Boletí­n Aymara

Para entender el Boletí­n Aymara

Es parte de una acción que el Centro de Investigación de la Realidad del Norte, realiza junto a campesinos de las comunidades del altiplano de la Provincia de Iquique, Chile.

En la acción se buscan alternativas para una mejor organización de la comunidad en torno a sus problemas básicos, valorizando la identidad étnica de este grupo social clave en la región.

Todo esto forma parte de la propuesta que el Centro busca promover, junto a otros actores del mundo popular: Desarrollo Regional, Identidad Cultural y Organización en la Región de Tarapacá (ver el documento en publicaciones, documento de trabajo).

Una sistematización de esta experiencia se encuentra en el – Cuadernos de Investigación Social Nº19

– El Boletí­n Aymara: un intento de sistematización / Bernardo Guerrero Jiménez

Vizcachí­n

Para entender el Vizcachí­n

La acción de la ONG CREAR – CIREN, desarrollada en la zona alto-andina de la actual región de Iquique, realizada en la década de los 80, constató que los planes y programas educacionales, así­ como los instrumentos y recursos didácticos empleados por el Estado eran adecuados para aplicarse en zonas urbanas, no así­ para las comunidades aymaras. Los instrumentos aplicados se sustentaban en una estrategia occidental, urbana e industrializante.

En esa perspectiva, el CREAR asumió el desafí­o de elaborar material educacional orientado a fortalecer la cosmovisión andina. En ese contexto, se diseñó un material educativo con dos ejes muy precisos: que los contenidos educacionales formaran parte de la tradición oral y centrada en la tradición andina, por otra parte, que articularan un proceso participativo con los principales protagonistas, es decir, abuelos, padres y niños.

Esta experiencia se desarrolló entre los años 1987–1988, desplegándose en comunidades cordilleranas como Mauque, Quebe, Colchane, Cariquima, Villablanca y Chijo; el material también fue aplicado en la zona pre-cordillerana, principalmente en el territorio de Camiña, Sibaya, Poroma, Coscaya.

Algunas caracterí­sticas del material. En primer lugar, el material educacional fue informado por los propios abuelos y padres. Segundo, se adaptó para ser utilizado en diferentes instancias tal como diálogos familiares, trabajo en la chacra o en el trabajo del pastoreo. En tercer lugar, los contenidos trasmitidos por el Vizcachin combinaba los temas de la lecto-escritura, con otros asociados al conocimiento y práctica de la tecnologí­a, la valoración de la comunidad, el conocimiento geográfico, las costumbres andinas, gran importancia tuvo la difusión de mitos y ritos andinos. En cuarto lugar, el material confeccionado era propiedad de la familia, manteniéndose en cada hogar. Quinto, desde el punto de vista pedagógico era un recurso polifuncional, pudiéndose utilizarse en todo el ciclo de enseñanza básica, es decir, de primero a octavo año, permitiendo además que alumnos y alumnas de segundo básico pudieran conversar con otros de cursos superiores. En sexto lugar, al finalizar la lectura de cada texto, los y las estudiantes debí­an responder interrogantes sobre aspectos manuales e intelectuales.

El material didáctico preparado por el CREAR-CIREN tuvo doce ediciones, que se distribuí­an mensualmente; era preparado por un profesor de amplia experiencia en el trabajo de comunidades aymaras (Juan Tapia), también colaboraba una educadora de párvulos (Edda Barnao). El material entregado en las comunidades era retroalimentado en la medida que abuelos y padres nos entregaban otros cuentos, mitos y tradiciones. De hecho, quedan en nuestro poder más de 100 cuentos, que algún dí­a reanimaran el Vizcachin. Finalmente, el principal obstáculo en la aplicación de este instrumento, fue el propio Ministerio de Educación, arguyendo que se trataba de material no apto para el sistema educacional oficial.

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