Ganaron por que se sabían continuadores de una larga tradición futbolera.

Tenían hambre. Y cada vez que se ponían la celeste, nunca olvidaron que abajo había otra: la de Estrella de Chile, Pueblo Nuevo, Unión Morro, Iquitados, Sportiva Italiana, Maestranza, Unión, Cavancha. Cada barrio aportó con lo suyo. Se le sumaron un par de «foráneos», que ahora son nuestros, que no tardaron en saber de lo que se trataba, era algo serio. Esa foto debiera estar en todas las casas de la ciudad. Cada clase, por lo menos, una vez al año, debe empezar recordando el 13 de abril de 1980.

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